Los caminos feministas

Como cada 8 de marzo, en los medios desde las primeras horas se arranca con palabras alusivas a la fecha, invitados, invitadas hablando sobre la situación de los derechos de las mujeres, de seguro no faltara algún spot con toque sentimental. Algunas marchas de mujeres impulsadas por entidades públicas o quizás ONG que creen que invirtiendo en afiches y manillas de colores se hace algo. Las calles con flores y tarjetas, en las redes cibernéticas muchos memes con diferentes perspectivas. Pero, ¿Será que todo esto logra visibilizar la indignación que existe en varias organizaciones de mujeres a nivel mundial?, ¿Qué nos estará haciendo falta para poder involucrar a la población y al Estado en su conjunto? ¿Cómo hacer que atiendan estas demandas legítimas?

Compañeras de FOB LUGANO – Buenos Aires Argentina

El Patriarcado es una de las estructuras que, según yo, esta encarnada en nuestros cotidianos, muchas de estas expresiones se han naturalizado, quizás sea esa una de las razones por las cuales nos está costando tanto desmontarlo y digo una de las razones, porque el patriarcado también es el gran aliado del  capital y la lógica de consumo, ¿acaso no es el cuerpo de las mujeres donde se encarnan las publicidades?¿Acaso no son las mujeres quienes mayoritariamente asumen el trabajo doméstico sin que ese trabajo sea reconocido cuantitativamente en el espacio público, privado y el Estado? ¿Se han eliminado las brechas salariales entre varones y mujeres? ¿todos, todas, todes tenemos las mismas condiciones para alcanzar nuestros sueños?, ¿cuáles siguen siendo las desventajas?. Muchas veces suena a cliché “capitalismo”, pero ¿dónde encontramos el capitalismo en nuestros cotidianos femeninos?

En las décadas de  1960 y 1970  después de haber avanzado en cuanto a derechos civiles y la inclusión en varios ámbitos para las mujeres en varios lugares del planeta, se abrió un debate que miraba al feminismo y la relación compleja con el “sistema”, uno de los pasos quizás ineludibles que debíamos dar. En ese tiempo Bolivia vivía la época de las dictaduras y el plan Condor, ahí sale a la luz Domitila Chungara, quien  además de haber tenido un rol fundamental junto a otras compañeras para derrocar a uno de los gobiernos dictatoriales mas violentos; aporto en ese debate necesario al interior del feminismo. En 1975 Domitila Barrios de Chungara fue invitada a la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer de la ONU, allí  en  un contexto tenso sobre lo que se debía y no se debía decir en el evento, tomo la palabra.

Fragmento “ Si me permiten hablar”

Y una señora, que era la presidente de una delegación mexicana, se acercó a mí.

Ella quería aplicarme a su manera el lema de la Tribuna del Año Internacional de la Mujer que era “Igualdad, desarrollo y paz”. Y me decía:

Hablaremos de nosotras, señora… Nosotras somos mujeres. Mire, señora, olvídese usted del sufrimiento de su pueblo. Por un momento, olvídese de las masacres. Ya hemos hablado bastante de esto. Ya la hemos escuchado bastante. Hablaremos de nosotras… de usted y de mí… de la mujer, pues.

Entonces le dije:

Muy bien, hablaremos de las dos. Pero, si me permite, voy a empezar. Señora, hace una semana que yo la conozco a usted. Cada mañana usted llega con un traje diferente; y sin embargo, yo no. Cada día llega usted pintada y peinada como quien tiene tiempo de pasar en una peluquería bien elegante y puede gastar buena plata en eso; y, sin embargo, yo no. Yo veo que usted tiene cada tarde un chófer en un carro esperándola a la puerta de este local para recogerla a su casa; y, sin embargo, yo no. Y para presentarse aquí como se presenta, estoy segura de que usted vive en una vivienda bien elegante, en un barrio también elegante, ¿no? Y, sin embargo, nosotras las mujeres de los mineros, tenemos solamente una pequeña vivienda prestada y cuando se muere nuestro esposo o se enferma o lo retiran de la empresa, tenemos noventa días para abandonar la vivienda y estamos en la calle. Ahora, señora, dígame: ¿tiene usted algo semejante a mi situación? ¿Tengo yo algo semejante a su situación de usted? Entonces, ¿de qué igualdad vamos a hablar entre nosotras? ¿Si usted y yo no nos parecemos, si usted y yo somos tan diferentes? Nosotras no podemos, en este momento, ser iguales, aun como mujeres, ¿no le parece?’

 ¿Cuánto de estas palabras se han modificado hoy después de casi 50 años?. ¿A cuántas mujeres, que viven hasta hoy la situación de Domitila Chungara, podemos ver en las marchas del 8 de marzo? ¿Qué luchas,  demandas, reflexiones, articulaciones nos estará faltando?. La palabras de Domitila aún siguen presentes en varios estudios y debates feministas.

Aquí no está en juego solo la vida y los derechos de las mujeres, si no también, estructuras económicas a nivel mundial. Y si hablamos de capital, pues también tocará hablar del proceso de colonización que vivió el planeta y que también ha seguido operando hasta nuestros días, la colonización no es solo algo que quedo en los libros de historia, más sino, es toda una construcción de horizonte civilizatorio moderno que opera constantemente y entonces, ahí aparecen de nuevo nuestros cotidianos. ¿Qué imaginarios se construyen en los medios de comunicación sobre lo femenino?  ¿Cuántas mujeres indígenas vemos en los medios de comunicación que no estén cocinando o leyendo las noticias en “su lengua”? ¿Qué consumos se consideran “cool” en los espacios urbanos?  ¿Qué estéticas femeninas se imponen desde los medios de comunicación?  Mayoritariamente, ¿Cuáles son los consumos culturales, son los propios o los ajenos? ¿Qué imaginario se relaciona con éxito-progreso, el urbano o el rural, el masculino o el femenino? ¿Cuántas mujeres “exitosas” indígenas podrían ser nuestros referentes, incluso en las mismas luchas feministas?. Es importante hacer hincapié en este pequeño detalle colonialismo-capital-patriarcado, mirando la situación desde esta perspectiva el panorama podría ser desalentador porque se convierte en más complejo y más gigante, por eso es que no nos alcanza con marcos normativos aislados, quizás avanzaríamos más si pudiéramos encontrar, construir, proponer y demandar políticas más integrales que logren atravesar este sistema complejo. Si bien las mujeres en su conjunto tenemos desventajas en diferentes ámbitos, también las realidades femeninas están atravesadas por las estructuras económicas, sociales, culturales y políticas,  no es lo mismo hablar de feminismo desde una metrópoli europea moderna, que hablar desde una ciudad abigarrada como la ciudad de El Alto, que fue creciendo aceleradamente a partir la relocalización laboral en las minas y la imposición del modelo Neoliberal, ciudad que tiene Ajayus que la han ido habitando gracias a la migración campo – ciudad.

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